Tengo un cliente (ocultaré su nombre, para no hacer publicidad gratuita) que hace unos días nos llamó para implantar una wifi que abarcara toda su empresa.
Hablamos de una oficina, situada en un único piso, de unos 200m2.
Despues de presupuestar una solución wifi correcta a la par que una cableada (mi recomendación), me llama ayer para decirme que ha descubierto la solución perfecta: llamar a Telefónica, contratar 4 ó 5 ADSL con router wifi, y que telefónica se los distribuya por la oficina.
Así tendrán wifi todos los despachos, con un coste de instalación muy bajo.
Si es que hay veces que no sé para qué me molesto en escuchar a determinadas personas...
Leo un post en libertaddigital.com que dice "De bebés a "criaturas": Sanidad cambia el nombre para eliminar la forma masculina".
¿¿Pero es que nos hemos vuelto locos??
Pertenece al mismo rango de estupideces como las encontradas en los que dicen "la edad de escolarización de los niñ@s debe ser..." o "La población mundial asciente a xxxx hombres y mujeres".
Lo siento... es que estoy muy chapado a la antigua como para leer estas idioteces que encima nos cuestan dinero.
La gente de wordle ha creado un curioso invento para crear una nube de ideas o etiquetas altamente customizable a partir de un rss.
Lo he probado con mi blog y el resultado es éste.
Llevo ya un tiempo observando que los pantalones de Óscar cada vez están más bajos. Sin duda pertenece a esta generación en la que lo normal es ir enseñando los calzoncillos, van encorvados porque apenas se pueden meter las manos en los bolsillos, apenas se pueden agachar, porque el cinturón se te clava por delante mientras que por detrás das un espectáculo, y a la hora de ir al baño la altura de la bragueta evidentemente no coincide con ninguna estructura conocida...
¡Pero hay más!
Mi sorpresa fue mayúscula cuando comprobé el jueves, en una actuación musical del colegio, que todas las chicas llevaban la falta a la altura de medio muslo.
Qué raro -pensé- todas las faldas les están cortas...
Charlando de nuevo con Óscar, me confirmó mis sospechas: las chicas ahora o bien se suben la falda hasta debajo del pecho (tipo Julián Muñoz) o se arremangan la cintura hasta obtener la altura deseada.
O sea, que por una parte tenemos chicos que pertenecen a la generación del "mecagao" y por otra, chicas mezcla entre comic manga y serie "rebeldes".
Y lo felices que son...
Ya de vuelta, con 9 inmersiones más sobre las espaldas. Siempre me saben a poco :(
Como novedad, he podido bucear al fin con Zor, Eris, Alma (me perdí el bautizo de Iñaki) en Montaña amarilla y Punta Prieta. Da gusto bucear con gente que controla, te supervisan, te vigilan (lo siento por ellos), pero mola.
No puedo decir lo mismo de las otras inmersiones que he tenido, sobre todo las que he hecho con Johann y su mujer (no recuerdo nunca el nombre... cosas del subsconsciente...). Tienes que estar pendiente de lo que hacen, de su aire... Guido se quedó literalmente seco de aire cuando estábamos encima de una raya gigante que medía nosecuantos metros.
Después de ver y probar unos cuantos trajes, me he pillado un Aqualung Iceland Confort 2009 semiseco.
El traje es una pasada en cuanto a comodidad (y eso, con las tallas que yo me gasto...) y muy calentito.
He hecho ya 5 inmersiones con él y cada vez estoy más convencido de que ha sido una muy buena compra. Esto, sumado a unos escarpines y a una maravillosa bolsa de transporte completan mi equipo!
Hay que bucear más.
Me encanta que Isabel y María disfruten de los disfraces. Están todo el día pertrechadas con todos los atavíos de princesas, hadas, ninfas...
Nunca entendí los disfraces. El único que tuve fue el de vaquero Fort West, como el de la foto (no me refiero al perro...). Me acuerdo que cuando me lo probé me invadió una sensación de absurdo inimaginable. No sé si llegué a ponérmelo una segunda vez... ¿os imagináis que me pusiera a día de hoy un disfraz de vaquero azulito? creo que la sensación fue parecida.
Tampoco supe jugar con muñecos. Nunca entendí los clics, los geypermanes... Me acuerdo que mi único muñeco fue un Big Jim. Le apretabas en la espalda y movía un brazo. Lo veía un poco absurdo, la verdad. Lo que me molaba era destripar el mecanismo del brazo y esas cosas.
Me imagino que falta de imaginación, o de vida interior. Como quiera llamarse.