El sábado pasado tuve el placer de tocar en otro concierto, tras unos cuantos meses de barbecho musical.
El programa incluia el concierto de violín de Beethoven y la quinta sinfonía de Tchaikowsky.
La interpretación corría a cargo de la orquesta Iuventas, constituida casi íntegramente por estudiantes.
El concierto de Beethoven fue interpretado como solista por Olga Vilkomirskaia, una de tantas violinistas del este con carrera impoluta y pedagogía llevada en la sangre.
El concierto estuvo correcto, aunque para mi gusto la orquesta adolecía de cierta falta de nivel en unos cuantos pasajes de la sinfonía.
Me encuentro en la estacion de Atocha (AVE) para pillar un tren hacia Ciudad Real.
Entro en la cafeteria de la estacion, y tras 15 logro captar la atencion de una camarera a la que pido un cafe con leche.
Procedo a abrir el sobre del azucar... No puedo!!
El sobre es de una especie de plastico, muy resbadizo.
Con los dientes... Tampoco!!
Leo con atencion lo que tiene escrito (a lo mejor tiene manual de uso).
Miro con disimulo a mi alrededor... No...no parece que sea ningun programa de camara indiscreta.
La gente a mi alrededor lo han conseguido... Como?
Tras inspeccion microscopia, descubro en uno de los bordes una microfisura. Me imagino que si mi sobre no hubiera estado defectuoso (quiero pensar que lo esta) esta seria la incision para abrirlo sin problemas.
Aplico un poco de fuerza en la microfidura... Eureka!!!
Ya puedo tomar mi cafe.
Enhorabuena a todos estos diseñadores... Han conseguido hace algo realmente indestructible.