Lo tengo clar�simo!!
El truco consiste en enga�ar a quien quieras torturar, dici�ndole que conoces a un dentista de confianza, que es muy bueno y nunca molesta. Acto seguido, le das la direcci�n de cualquier dentista (s�... s�... cualquiera sirve).
Creo que que me toquen los dientes es lo peor que me puede pasar.
Adem�s observo una cosa: �porqu� en las salas de espera s�lo hay revistas absurdas para leer? Si un dentista incluyera en su taco de revistas para leer un buen manual de MySQL, o de Javascript, o de PHP... me habr�a ganado para siempre!
Bueno, tampoco hay que ser extremista. Si incluyera prensa rosa sobre linux (de esas revistas que salen casi semanalmente), ser�a m�s que suficiente.
Y si la sala de espera tuviera una wireless? ser�a la bomba.
Me acaba de llamar una chica muy amable dici�ndome que llama desde nuestra oficina en china.
Quer�a saber si hemos recibido una invitaci�n que mandaron hace tiempo para asistir a la fiesta de celebraci�n de a�o nuevo chino.
Le he dicho que en principio no, pero luego me han entrado las dudas...
La fiesta ser� en China?
Qui�n correr� con los gastos de ir a China?
Tenemos oficina en China? No ten�a ni idea...
Me acerqu� el s�bado al Corte Ingl�s con la intenci�n de pillar algo. Ten�a in mente la integral de Schubert por en la maravillosa versi�n de A. Brendel.
Hac�a ya un tiempo (bastante) que no me pasaba por la secci�n de discos de El Corte Ingl�s, y cual no ser� mi decepci�n al ver que TODO hab�a casi desaparecido.
Hay unos cuantos stands, de los cuales casi todo es m�sica no-cl�sica. El resto es cl�sica bastante penosa.
La verdad, me dio bastante que pensar. El Corte Ingl�s y Fnac han sido de siempre los lugares en los que m�s m�sica cl�sica ha habido. Por su cantidad y su variedad.
Estamos abocados a la desaparici�n del CD con los nuevos soportes digitales? Algo parecido vi que ocurr�a en los Tower Records de NY.
Los Reyes Magos me han traido la grabaci�n de El Clave bien temperado de J.S. Bach en versi�n Glenn Gould :)
Estoy disfrutando como un enano viendo su "otra forma de ver" las interpretaciones. Todas ellas v�lidas, qu� duda cabe, pero muy separadas de lo que se llamar�a un "bach convencional".
Las grabaciones de Gould han sido siempre muy controvertidas. En todas sus actuaciones respira, grita, canta. Lo malo es que muchas de estas cosas quedan plasmadas en sus grabaciones. Al fin y al cabo, quiz� es una manera extrema de introducirse en la obra que est� interpretando
Suscribo opiniones vertidas en nosequ� foro de m�sica que le� hace tiempo
No estoy de acuerdo con que la pureza de la m�sica requiera anular al int�rprete. Al igual que la poes�a, la m�sica necesita de un int�rprete. El paso del tiempo, el amor, la misma muerte; los temas son siempre los mismos; sin embargo, es justo el int�rprete el que "personaliza" esos temas y los devuelve id�nticos, pero diferentes. Siguiendo esa tesis de pureza, hoy, con Garcilaso, seguir�amos escribiendo "En tanto que de rosa y azucena / se muestre la color de vuestro gesto..."
Si no fuera por gente como Gould, obsesionados por el arte, por la m�sica, oir a Bach ser�a oir siempre lo mismo; s�, alucinante, un genio, una maravilla, pero un co�azo; con que hubiera un pianista vivo ser�a suficiente. �Qu� hace, pues, diferentes a dos m�sicos?. La m�sica necesita renovarse: uno, a trav�s de estudio (as Gould); dos, a trav�s de la entrega (as Gould); tres, a trav�s de la pasi�n (as Gould) para enriquecerla, hacerla propia y entregar no s�lo un nuevo Bach, sino una forma distinta de acercarnos a Bach. Si en una grabaci�n tiene que aparecer la voz del pianista, que aparezca, pues el esp�ritu de la grabaci�n no es eterno, sino que quiere captar el momento exacto en el que el int�rprete ejecutaba de una determinada forma; en las sonatas y partitas para viol�n solo, de Bach, por Milstein, tambi�n se oye (y c�mo) al violinista casi ahog�ndose por el esfuerzo de esas diab�licas piezas. M�s all�, en el Concierto en Colonia, de Jarret, no s�lo se le oye respirar, suspirar, cantar, sino los aut�nticos cabezazos que se estaba dando contra el piano en un momento hermos�simo de su casi improvisaci�n.
Casals fue tambi�n muy criticado por esto mismo: hac�a una cantidad ingente de ruidos mientras interpretaba. A m�, como descendiente en l�nea directa de Cassals, me parece perfecto. He de reconocer que soy m�s bien demasiado parco y austero en las gesticulaciones de las interpretaciones, pero la m�sica es as�... la hace el m�sico y muere con �l, cuando separa los dedos del instrumento.
Para interpretaciones light est�n los ordenatas y los samplers. Reivindiquemos nuestra parcela humana!
Al fin m�s o menos ha concluido el cambio de casa.
Cambiarse de casa es algo que me resulta hiperextresante. No es que lo haya hecho mucho, pero las 2-3 veces que lo he hecho, me fatiga mucho. No s�lo cansancio f�sico, sino el mental de tener que llevar en cuenta d�nde est�n las cosas, los flecos que quedan, compa��as por dar de baja, compa��as por dar de alta...
La casa ya est� pintada, techos y paredes. Me ha venido muy largo el tema.
Hoy o ma�ana espero que pongan la ADSL. Eso me dar� un respiro.
Comentarios al vecindario:
La SUPERPRESIDENTA. Una viuda de unos 75 a�os, que nos ha repetido ya unas 5 veces que ha nacido en la casa. Debe ser que este tipo de eventos confieren al personal determinados poderes y atribuciones para husmear, prohibir, olisquear y dar por saco en general. Creo que un d�a de estos voy a tener movida gorda con ella. No pasa nada. M�s vale aclarar una vez todas las cosas.
El JINETE SIN CABALLO. Es nuestro vecino directo. Todos los d�as, a eso de las 18:30 aprox aparece por la puerta un ser con cara de marqu�s, alto y bigotillo blanco, con cazadora verde de cazador, botas de montar a caballo y ESPUELAS. Con tal guisa, baja a la cafeter�a que hay justo debajo a tomar su caf�. Deja patente que su caballo debe estar en las cercan�as, y se va.
FUMETAS. Son tambi�n nuestros vecinos directos. Son una panda de 4-6 (sin determinar todav�a) fumetas que a diario se dedican a consumir en la plaza de Arg�elles. Cada vez que se entreabre su puerta, un intenso olor a porro inunda el descansillo.