Salir del nido

Tenemos tres pichoncillos de periquitos. La madre se pega unas palizas de muerte para llevar comida al nido. Los pichones pían sin parar y estresan a los padres. Por otra parte, también es un placer inconmensurable ver a la familia apretada, dándose calor, en una esquina del nido.

Desde hace un par de días, uno de los pichones asoma la cabeza tímidamente fuera del nido. Tiene curiosidad, algo de inquietud. Creo que quiere salir. Se está haciendo mayor.

¿Qué pensará su madre? ¿Que deben salir cuanto antes? ¿Que no están preparados para el mundo que les rodea? ¿sabe cuándo estarán preparados?

Una de las cosas que me decía mi padre, de niño yo, era que su madre no supo entender que se hacía mayor.

Quizá sea una historia que se repite generación tras generación. No vemos a nuestros hijos mayores jamás, nos encanta el calorcillo que sentimos juntos en casa, creemos que no están preparados para salir. El primer bigotillo, ese pintalabios furtivo, … ¿carnet de conducir? ¿en casa de un amigo?

Prometo solemnemente que pegaré una patada en el culo a los míos cuanto antes para que se vayan. Será pronto… en cuanto lleguen a los 40 o por ahí…

Mientras tanto… ¡a darnos calorcito!

Pd: no he hablado del padre de los periquitos porque es un golfo. ¡Mientras la madre se mata con los pichones el padre la persigue para pisarla de nuevo! Si es que… animales somos…

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3 respuestas a Salir del nido

  1. Maite dijo:

    Sólo una cosita: si esperas mucho a darles la patada en el culo, igual cogen fuerzas y te la dan ellos a ti….

    Besos, Pa Perico

  2. angelmejias dijo:

    porque la periquita se mete en el nido y pone cositas de madera en cada esquina

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