Contrátame porque yo lo valgo

Acabo de terminar un casting de aproximadamente 500 CV para cubrir una vacante de trabajo que teníamos.

Impresionante… más de 500 personas que responden a una llamada de oferta de empleo. Todas las categorías, razas, sexos, creencias, preparaciones y condiciones tienen representación.

¿Cómo valorar las enseñanzas de cada uno? Y… como las enseñanzas no lo son todo… ¿cómo valorar a cada persona? ¿cómo se valora/evalua a una persona?

Este pensamiento me ha hecho sentirme mal conmigo mismo durante estos días. He sentido que tenía el destino entre mis manos de demasiada gente.

Hay gente que no sabe qué hacer, qué decir, cómo convencerte, cómo venderse, cómo comprarte…

Curiosamente he comprobado que la intuición es bastante valiosa. Cuando una persona en la primera llamada de teléfono te atrae o te produce rechazo, casi siempre seguirá produciéndolo tras todo el proceso de selección. Es curioso, pero es así. A veces, al colgar el teléfono he pensado: «es éste/a». Y efectivamente, después de citar a 40-50 personas volví a mi pensamiento inicial.

Primera toma de contacto: el CV. Vamos a ver… si optas a un puesto de diseñador no puedes enviarme un CV infumable ni remitirme a webs satánicas con calaveras que me comen de lado a lado para ver tus trabajos. ¡fuera!

Segundo aspecto: el contenido del CV. Si me indicas que sabes hacer páginas web con Dreamweaver, significa que no sabes hacer páginas web.

Respecto al uso y conocimiento de Office… por favor… es como el BASIC: se nace sabiéndolo (forma parte de nuestra bios). No dediques 7 párrafos a decirme lo bueno/a que eres con Word, Excel y PowerPoint. Seguramente no seguiré leyendo. Lamentablemente un CV atrae o distrae mi atención en escasos segundos. Ojalá pudiera dedicar varios minutos para entender lo que has querido decir y ponerle forma e interpretar esa curiosa disposición que se te ha ocurrido para mostrar cronológicamente tu experiencia.

Tercer aspecto: la primera llamada/email. Ni se te ocurra mencionarme las condiciones económicas en la primera llamada/email. Ya las leiste en su momento, cuando cumplimentaste la oferta. Casi seguro que ni siquiera llegaré a concertar la cita contigo.

Cuarto aspecto: la primera cita. Por razones genéticas mías propias no soporto a la gente que llega tarde. Máxime cuando les he rogado puntualidad. Seguramente no seguiré escuchándote. La higiene/vestimenta/formas deberían ser obvias… pero no lo son.

En la entrevista en sí… sé tú mismo/a. Lo peor es tratar de pasar por lo que no eres.

Respeta mi espacio y mi integridad. Si yo no grito, no invado tu espacio o te interrumpo, te ruego hagas lo mismo conmigo.

Bueno, después de esta perorata, creo que con un poco de suerte habré hecho una buena elección.

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Una respuesta a Contrátame porque yo lo valgo

  1. Maite dijo:

    Que hayas leído o intentado leer los 500 cv denota tu respecto por el «ser ajeno» que al menos se ha tomado la molestia o el interés de enviártelo como respuesta a tu llamada.

    Sólo tienes un puesto, tienes que elegir, no te sientas mal: piensa que no rechazas, ELIGES a quien mejor se ajusta a tus necesidades.

    En cuanto a la informática, no te fíes de un cv que no te cuenta su habilidad o nivel de manejo (de acuerdo contigo que no hacen falta más de 1/3 de línea para ello), ya que por mi experiencia te garantizo que te equivocas: no está en nuestra bios, al menos no en la de todos, aún hay especies no digitalizadas.

    Y QUE CONSTE QUE NO TE LO DIGO COMO GURÚ DE LA SELECCIÓN, de hecho no lo soy.

    Un abrazo

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